Que muchos jovenes pertenecemos a la generación de la indiferencia me parece cada vez más evidente. No voy a hablar de la generación X ni de nada parecido, pero sí creo que a fuerza de repudiar la religión no nos hemos dado la oportunidad de convivir con nuestra conciencia espiritual, que yo creo que existe. Un momento, no quiero generalizar, así que por una vez, si se me permite, hablaré de mi mismo. Creo que parte del aburrimiento existencial que yo mismo pueda tener es por la falta de fe y por la negación de mi mismo. Queda muy bonito y muy progre eso de "Ey, no jodas, que yo soy ateo y anticlerical", como si ambos conceptos fueran lo mismo. Toda mi vida me he estado autoconvenciendo de mi ateismo, per, ¿lo soy de verdad? ¿Puedo ser feliz siéndolo? Como terapia de choque me he recetado literatura y prensa rosa... y un blog.

¿Alquien se cosidera ateo de verdad?

Help me.

Pacheco.

Pd. Me cago en los curas (lo pongo para caer bien)